LA TIERRA DEL CHOLADO ES HOY DE LOS CRIMINALES
- Jorge B
- hace 4 días
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Jorge Garcés B.
Jamundí es un corredor estratégico entre el Valle del Cauca, el norte del Cauca y el Pacífico colombiano. Limita al sur con los municipios caucanos de Suárez, Buenos Aires y Santander de Quilichao y tiene lugar entre la ribera occidental del río Cauca y los Farallones de Cali, aunque su extenso territorio colinda hacia el occidente con el distrito especial de Buenaventura. Esto facilita el tránsito de estupefacientes (cocaína y marihuana) y de precursores químicos para las zonas sembradas con cultivos de hoja de coca en la parte alta y montañosa del municipio.
El Frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (disidencias de las FARC) es quien controla toda esta área y que tanto viene afectando la tranquilidad de los caleños y vallecaucanos, porque las economías y rentas ilegales generan todo tipo de violencias, menoscabando el orden público en el suroccidente del país. De tal manera, que Jamundí es el puente entre el sur de Cali, el Pacífico vallecaucano y de donde provienen actos de terrorismo como el de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez y la Tercera Brigada.
Paradójicamente, me estoy refiriendo a toda una región del país que votó mayoritariamente por el presidente Gustavo Petro y que su seguridad sigue sin ser atendida por el Gobierno Nacional. Por eso, es urgente ubicar en la parte alta de Jamundí un nuevo batallón de alta montaña, pero sin desmontar el batallón de Felidia, en la vereda El Diamante; porque la estructura Jaime Martínez del Estado Mayor Central (disidencias de las FARC) también viene fortaleciéndose en la vía que conduce de Cali a Buenaventura (vía al mar), especialmente en el Cañón de Dagua, donde se une el interior andino “dramáticamente” con el Pacífico.
Además, es tanta la impunidad con la que este grupo armado ilegal viene operando que hasta construyeron con maquinaria amarilla una carretera ilegal y varias estaciones de gasolina en la parte alta de Jamundí, entre San Antonio, Villa Paz, Ampudia y La Pradera para poder ahorrar tiempo y desembocar a Guapi, Puerto Merizalde y El Naya (El Naya es otra república independiente).
En esa parte alta y montañosa reinan los cultivos de uso ilícito; la producción de cocaína; la minería ilegal; la extorsión; los retenes ilegales; la amenaza de líderes sociales; el secuestro; las desapariciones forzadas; las masacres; el reclutamiento de menores de edad y el desplazamiento de comunidades enteras o su instrumentalización para evitar la presencia de las Fuerzas Armadas e invadir predios productivos y hasta destruir acueductos.
Así que el control territorial de estos grupos armados ilegales es prácticamente absoluto y por eso se necesita urgentemente una operación integral como la del Plateado; porque la presión que ejercen estos criminales sobre Cali, el sur del Valle del Cauca y la vía Panamericana es inaceptable. Las Fuerzas Armadas tienen la obligación constitucional de recuperar el control territorial, pero necesitan el apoyo del Gobierno Nacional por razones de presupuesto, pie de fuerza, superioridad aérea y el tipo de artillería necesaria. Además, la presencia militar y la inversión social deben poder sostenerse en el tiempo para que la paz de la región sea posible.
El corregimiento del Plateado en Argelia, Cauca es un bastión histórico de la Carlos Patiño del Estado Mayor Central (disidencias de las FARC) para sacar la droga hacia el Pacífico y Jamundí es el corredor logístico más directo que tiene la Jaime Martínez del Estado Mayor Central (disidencias de las FARC) para sacar la droga hacia Buenaventura. Sin embargo, mientras el Plateado está en un lugar remoto de la geografía nacional, Jamundí está al lado de Cali y por consiguiente las acciones violentas generan un mayor impacto. Ahora bien, la situación del Plateado todavía no es un cuento de hadas y Jamundí representa un problema de orden público muchísimo más complejo por el tamaño del área y su cercanía con la Sultana del Valle.
En síntesis, Jamundí es una nueva república independiente como lo fueron durante la época de la Violencia (1946-1958) el Sumapaz, Marquetalia, Río Chiquito, El Pato, Guayabero y Viotá en el centro del país. Lo cierto es que la tierra del cholado es hoy de los criminales y los caleños estamos sufriendo las consecuencias.
LANZA LLAMAS:
Al momento de publicar esta columna me informan de otro atentado terrorista en Palmira y en pleno desarrollo.




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