GEOPOLÍTICA DEL FUTURO
- Jorge B
- hace 3 días
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Jorge Garcés B.
La geopolítica del futuro es ante todo el derecho que todos debemos de tener para imaginar el futuro y construir el modelo de ser humano que queremos ser. Expreso lo anterior, porque el destino es hoy una imposición de los centros de poder, en vez de ser una actividad existencial, pensada desde la soberanía, la cultura, la aldea y, si se quiere, también desde la virtualidad.
Esto no es futurismo ni futurología sino la búsqueda del sentido para preguntarse lo que no tiene respuesta, pero que corresponde a la inquietante transformación de los seres humanos. Me refiero a las siguientes preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué hago aquí? ¿Quién quiero ser? ¿Para dónde voy? Entre otras cosas, porque existe una disputa contemporánea de valores, identidades y de civilizaciones por una proyección histórica que esté cargada de sentido para vivir.
En ese orden de ideas, la geopolítica del futuro es la geopolítica del poder ser. De poder participar, construir, comprender y aprovechar la oportunidad de existir en un mundo absolutamente incierto, porque no sabemos si lo que sigue a continuación es un planeta tecnocrático, uniforme, desarraigado, impuesto, “civilizado” o demasiado humano. Así que no estamos ante un asunto menor, porque la geopolítica del futuro seguramente se basará en la relación entre nosotros y la Inteligencia Artificial (IA) y, por lo tanto, de la sociedad que surja de esta sinergia o sumisión.
El problema es que estamos acostumbrados a no abordar lo verdaderamente importante y trascendental. Además, porque la carrera ya no es por conquistar el espacio sino por dominar la IA y, porque pareciera que sólo tendrán futuro los que puedan pagar por vivir o experimentar el futuro. Esto es la monetización del porvenir o del mañana y la simulación democrática de un sistema que se rehúsa a compartir las herramientas del poder.
En consecuencia, el mundo se debate entre los individuos que se superan, los que obedecen y la amenaza de la guerra. Por ejemplo, estamos ad-portas de tener un nuevo primer ministro en el Reino Unido y de las elecciones parlamentarias rusas en septiembre. Luego, a finales de octubre, tendremos las elecciones parlamentarias en Israel y a comienzos de noviembre, se celebrarán las elecciones intermedias o de medio mandato en Estados Unidos (EUA).
Mientras tanto, el mundo continúa con tres guerras de alta intensidad, que tienen un peligroso alcance regional y que están afectando la economía del mundo entero. La invasión de Rusia a Ucrania. La guerra entre EUA e Irán y la guerra de Israel contra Irán y Hezbolá en el sur del Líbano. Sin embargo, en cualquier momento Rusia podría atacar a Europa y la única persona que hoy lo está impidiendo se llama Vladimir Putin, porque es el líder más moderado del Kremlin y el más razonable entre la élite rusa.
Lo cierto es que EUA ya alertó a Polonia de una posible provocación militar rusa, aunque algunos expertos sugieren que esta alerta podría ser la antesala de una operación de falsa bandera. Es decir, de una agresión militar que parezca obra de Rusia para dar comienzo a la guerra entre los dos bloques. Rusia, China, Bielorrusia, Corea del Norte e Irán vs la alianza militar de los 32 países miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).




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